Alas de Isi

"Unas simples palabras entrelazadas pueden crean historias maravillosas"


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Tarta de manzana

Se dice que el que come una manzana al día evita ir al médico. Algo de verdad debe haber en esta afirmación, y si no fuera así, lo que es innegable es que las manzanas son fuentes de salud y bienestar.

El día que se me antojó hacer tarta de manzana tenía clarísimo que la quería lo más casera posible, y con una crema pastelera de lo más natural. Pensé distintas maneras, le di vueltas y vueltas, y al final dí con un relleno fácil de realizar, rápido y económico, y lo que más me sorprendió: exquisito.

Con la manzana variedad “reineta” como protagonista, aquí va mi receta de tarta de manzana:

Ingredientes:

  • 4 manzanas “reineta”
  • 1 base de masa quebrada-brisa
  • 2 huevos
  • 200 ml de nata de cocinar líquida
  • 7 cucharadas de azúcar moreno
  • Mermelada de manzana
  • Mantequilla

1.Ingredientes tarta

Por cierto, la mermelada de manzana que uso también es casera, realizada por mí misma con manzanas recogidas con estas manitas, y está….pufffff, impresionante!

Precalentar el horno a 200º. Mientras tanto, untaremos con mantequilla un molde rizado (con el borde ondulado), colocaremos la masa y la pincharemos con un tenedor. Una vez calentado, lo introducimos y horneamos durante 5 minutos escasos.

Pelamos y troceamos 2 manzanas (en daditos pequeños). Las introducimos en un vaso batidor y las maceramos con 6 cucharadas de azúcar moreno durante unos 10 minutos.

2.Trocear 2 manzanas

Batimos los huevos con varillas y los agregamos a la mezcla manzanas-azúcar.

3.Batir huevos

Incorporamos la nata y batimos todo. Tras dejar reposar unos minutos, lo vertemos sobre la base, que ya hemos horneado previamente.

4.Incorporar crema pastelera

Pelar las otras 2 manzanas, las cortamos a gajos (medias-lunas) y las vamos colocando sobre la crema.

5.Medias lunas

6.Cubrir

Espolvorear toda la tarta con la cucharada de azúcar que nos quedaba, y esparcir trocitos de mantequilla sobre ella.

7.Azúcar y mantequilla

Hornear 20 minutos a 190º.

Y por último, cuando ya esté cocinada y reposada unos 5 minutos, pintar la superficie con mermelada para darle brillo y potenciar su sabor.

8.Tarta de manzana

Si tenéis invitados en casa y queréis sorprenderles, o si os apetece regalar una tarta distinta, además de sana, ya sabéis…con este postre os luciréis de verdad.

¡Espero que os guste!

 

Texto y fotografías: Ana Sala

 

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Fin de semana de cuento

Como todos los cuentos, la historia comienza con:

“Érase una vez… un grupo de amigos con una afición común que salían al monte una fría mañana…

20151128_114332

En su paseo matutino observaron un curioso ejemplar de dos cabezas de Imleria badia

20151128_114556 Imleria badia

Vientos y hielos dejaron momificada a esta pobre Stropharia pseudoglobata,

20151128_114719 Stropharia pseudoglobata

a los pequeños Lactarius mitissimus,

20151128_115547 Lactarius aurantiacus

y a la incipiente Amanita submembranacea,

20151128_115931 amanita submembranacea

Todos quedaron sorprendidos por la visión de múltiples nidos (Crucibulum laeve), de algún extraño ser, que tapizaban una pequeña loma

20151128_120336 Crucibulum laeve

Múltiples habitantes del bosque fueron mostrando sus incontables formas:

espinosa como Sarcodon squamosus                                           

20151128_120753 Sarcodon squamosus

o globosa como la Sparassis crispa.

20151128_121548 Sparassis crispa

El discurrir del tiempo traía maravillosos colores a los ojos de los profanos…

Lacaria sp

20151128_122401 Laccaria sp

Cortinarius sp

20151128_122642 Cortinarius sp

Russula sanguinea

20151128_114416 Russula sanguinea

Incluso cambiando de color:

Boletus erythropus

20151128_144622 Boletus erythropus

o Suillus variegatus.

20151128_125321 Suillus variegatus

En una demostración de la fuerza, el bosque mostró sus Phoenix naciendo de sus cenizas:

Peziza endocarpoides

20151128_123401 Peziza moseri

Pholiota carbonaria

20151128_124303 Pholiota carbonaria

Y así fue como el bosque condujo a los visitantes a su seno

20151128_134743

donde finalmente mostró sus tesoros más preciados: Boletus edulis y B. pinophilus

20151128_140136 Boletus edulis20151128_140559 Boletus pinophilus

Custodiados por su antaño buscado, ahora maldito caballero Tricholoma equestre.

20151128_142131 Tricholoma equestre

Gracias a vosotros compañeros, Vicente, Marisa, Guillermo, Azucena y Ana, por vuestras explicaciones detalladas, por las experiencias compartidas, por vuestro cariño derrochado sin mesura… que hacen que una simple salida se convierta en un cuento.

29 de noviembre de 2015.

 

Texto y fotos: Dani


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Micología en Alicante, Otoño 2015

Árboles balanceados por cándidos vientos, hojas caídas… Paisajes de tonos marrones van abriéndose paso entre cultivos verdosos, donde sus flores van desvaneciéndose lentamente para recibir con gracia a la estación por excelencia: el otoño.

Lluvia, elixir de vida. Portadora de gotas milagrosas que nutren nuestros bosques. La que empapa todo. La que despierta lo más oculto bajo nuestros pies. La que, gracias a su humedad, es capaz de hacer brotar musgos, renacer micelios, y enraizar unos seres con otros creando simbiosis maravillosas. Ella, la lluvia, es la máxima anfitriona para los amantes de la micología. Y es, ante todo, la reina del grandísimo universo fungi.

Muchas han sido las especies encontradas durante este otoño en Alicante.

Salidas al monte en las que, semana tras semana, hemos descubierto, olido, observado, tocado y fotografiado más ejemplares que nunca. Ha llovido, bastante. Y hemos disfrutado como enanos descubriendo rutas nuevas, paisajes maravillosos, y una variedad micológica excepcional.

Este es un pequeño reportaje de las andaduras de estos últimos dos meses por nuestros montes, donde más de cincuenta setas esperaban ser vistas, mostrando todo su esplendor, entre suelos mojados.

 

Cyclocybe cylindracea

Cyclocybe aegerita

Cladonia sp

Cladonia sp

Schyzophyllum amplum

Schyzophyllum amplum

Lycogala epidendrum

Lycogala epidendrum

Amanita ovoidea

Amanita ovoidea

¿Hohenbuehelia? ¿Panus?

Hohenbuehelia mastrucata

Coprinellus disseminatus

Coprinellus disseminatus

Pisolithus arhizus

Pisolithus arhizus

Xerocomus subtomentosus

Xerocomus subtomentosus

Suillus mediterranensis

Suillus mediterranensis

Boletus radicans

Boletus radicans

¿Boletus lupinus? ¿B. luridus?

¿Boletus lupinus? ¿B. luridus?

Russula ilicis

Russula ilicis

Armillaria mellea

Armillaria ostoyae

Russula sp

Russula sp

Clitocybe alexandri

Clitocybe alexandri

Clitocybe odora

Clitocybe odora

Mycena seynii

Mycena seynii

Inocybe nitidiuscula

Inocybe nitidiuscula

Mycena pura

Mycena rosea

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Lactarius chrysorrheus

Lactarius chrysorrheus

¿Clitocybe gibba?

¿Clitocybe gibba?

¿Limacella illinita?

Limacella illinita

Peziza sp

Peziza sp

Russula delica

Russula delica

Inocybe sp

Inocybe sp

Lactarius atlanticus

Lactarius atlanticus

Tricholoma gausapatum

Tricholoma terreum

Cortinarius sp

Cortinarius sp

Amanita mairei

Amanita mairei

Paxilus panuoides

Paxilus panuoides

Clitocybe phaeophthalma

Clitocybe phaeophthalma

Macrolepiota ¿excoriata o konradii?

Macrolepiota ¿excoriata o konradii?

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Lactarius sanguifluus

Lactarius sanguifluus

Lycoperdon sp (¿perlatum?)

Lycoperdon sp (¿perlatum?)

Hydnellum peckii

Hydnellum ferrugineum

 Amanita ¿phalloides? ¿citrina?

Amanita phalloides

20151031_160249 Amanita phalloides

Chalciporus amarellus

Chalciporus amarellus

Ramaria sp

Ramaria sp

¿Clitocybe metachroa?

¿Clitocybe metachroa?

Agaricus sp

Agaricus sp

Agaricus silvicola

Agaricus silvicola

Pluteus sp

Entoloma corvinum

Scleroderma

Scleroderma

Agaricus impudicus

Agaricus impudicus

Cantharellus ferruginascens

Cantharellus ferruginascens

Fomitopsis pinicola

Fomitopsis pinicola

Hygrophorus latitabundus

Hygrophorus latitabundus

Hydnum repandum

Hydnum repandum

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Hydnellum ferrugineum (estado maduro)

Tricholoma caligatum

Tricholoma caligatum

Agaricus silvaticus

Agaricus silvaticus

 

Entoloma incanum

Entoloma incanum

Otidea onotica

Otidea onotica

Stropharia aeruginosa

Stropharia aeruginosa

 

Espero, de todo corazón, que os haya gustado.

 

Textos: Ana Sala

Fotografías: Daniel Devesa y Ana Sala

 


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Estofado de garbanzos con setas de otoño

El otoño por fin llegó. La ansiada lluvia ha bañado nuestros montes y cientos de especies de setas se han abierto paso entre musgos, acículas de pinos y hojas de árboles.

Una salida al campo resulta de lo más placentero con nuestro bocata en mano, pero he de reconocer que cazar algunas setitas comestibles e ir preparando pucheros para recibir el frío del invierno con el estómago bien lleno, me anima a meterme en la cocina a preparar recetas con setas.

Este otoño estamos viendo muchísimas Hygrophorus latitabundus, Hydnum repandum y Tricholoma terreum. Pensé en unos garbanzos, una buena col rizada y el sabor del cordero, y me puse manos a la obra con este guiso.

Hygrophorus latitabundus, Tricholoma terreum y Hydnum repandum

Hygrophorus latitabundus, Hydnum repandum y Tricholoma terreum

Ingredientes para 4 personas:

– 400 gr. de setas

– 750 gr de garbanzos cocidos (1 bote y medio)

– 8-9 hojas de col rizada

– 1 trozo de cuello de cordero

– 1 cebolla

– 4 dientes de ajo

– Pimentón dulce, aceite de oliva virgen extra y sal

2.Ingredientes

Lo primero de todo, ¡limpiar muy muy bien las setas!:

A la “lengua de vaca” (Hydnum repandum) hay que quitarle los aguijones, y al ser una seta con muchos restos de tierra, lavarla bastante bajo el agua, con cuidado, son muy quebradizas; a las “babosas” (Hygrophorus latitabundus) se les puede quitar la cutícula del sombrero por su extrema viscosidad, o bien, lavarlas abundantemente como las setas anteriores; a las “negrillas o ratonas” (Tricholoma terreum), sin embargo, conviene limpiarlas con una brochita, en seco, ya que son demasiado delicadas.

En una cazuela con abundante aceite de oliva freímos el trozo de carne de cordero, y lo reservamos.

Picamos la cebolla, pelamos los dientes de ajo, y lo sofreímos todo en el mismo aceite. Antes de que dore demasiado incorporamos las setas troceadas y mezclamos todo bien.

Sofreir cebolla, ajo y setas

                     Sofreir cebolla, ajo y setas

Agregamos la carne, cubrimos todo con agua, espolvoreamos con pimentón dulce y añadimos sal.

A continuación cubrimos el guiso con las hojas de col, previamente lavadas con esmero y cortadas a tiras grandes (no os asustéis por el volumen, luego se reduce considerablemente).

Cubrir con hojas de col

                         Cubrir con hojas de col

Tapar y hervir a fuego medio durante al menos 30 minutos.

Transcurrido este tiempo incorporaremos los garbanzos y revolvemos todos los ingredientes. En este punto suelo probar el caldo para ver cómo va de sal, y sazonar más si hiciera falta.

Incorporar los garbanzos

                         Incorporar los garbanzos

Dejaremos cociendo unos 15 minutos más.

El resultado… Ya os podéis imaginar: Plato único, con gran valor nutricional, enérgico y muy sabroso. ¡A disfrutarlo!

7.Cazuela de garbanzos con setas

 

Texto y fotografías: Ana Sala

 


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Harina de algarroba

Algarroba, así es llamado al fruto del árbol algarrobo (Ceratonia siliqua).

Con forma de vaina y de color castaño oscuro, contiene una carne gomosa dulce que envuelve las semillas, y una vez maduro, puede consumirse en crudo.

Algarrobas

Algarrobas

Llevaba tiempo queriendo coger las algarrobas que colgaban del árbol de nuestro huerto.

1.Algarrobo Canalobre  2.Algarrobo Canalobre

En agosto se pusieron en estado óptimo de maduración e hicimos la recolecta vadeando, aprovechando las del suelo, e incluso cogiéndolas directamente de las ramas. Conseguimos llenar tres sacos de casi 2 kg cada uno, y tras leer e investigar, y conocer sus propiedades, nos quedamos asombrados…

Es un alimento muy beneficioso para la salud y excelente sustitutivo del chocolate (tan sólo contiene un 3% de materia grasa frente al 40% del cacao).

Bajo en grasas. De alto contenido energético, portador de carotenoides, taninos, almidón, minerales (potasio, magnesio, fósforo, hierro, calcio o azufre) y múltiples vitaminas de los grupos D y B.

No contiene gluten. Sus semillas son ricas en mucílagos (fibra soluble buena para la digestión).

Decidimos hacer harina de algarroba y nos pusimos manos a la obra.

Lavamos bien las algarrobas y les cortamos las puntas de cada extremo. Las colocamos en bandejas y las metimos al horno a 150º, durante unos 20 minutos, para quitarles la humedad.

Lavar, cortar puntas y colocar en bandejas

Lavar, cortar puntas y colocar en bandejas

La casa quedó envuelta en un increíble y agradable aroma que nos recordó a una mezcla de caramelo y miel, con un suave toque achocolatado que nos encandiló. Trascurrido el tiempo de horneado las dejamos enfriar, y las troceamos con las manos para rebajar su volumen. Tan sólo quedaba molerlas.

Nos preocupaba su dureza, sobre todo la del garrofín (las semillas), pero la Thermomix lo solucionó sin problemas. Durante 2-3 minutos a velocidad 10, estos frutos quedaron reducidos a polvo.

Thermomix. 2-3 minutos a velocidad 10

Thermomix.
2-3 minutos a velocidad 10

Nosotros hemos tamizado la harina con un colador de agujeros pequeños para dejarla muy muy fina, y así apartar los trozos de garrofín que han resistido sin molerse (los hemos guardado en otro tarro por si en un futuro le sacamos otra finalidad. Conservada en un envase hermético, con esta harina hemos hecho bizcochos exquisitos, sustituyendo 1/3 de la harina de repostería que usamos habitualmente, por ésta otra de algarroba. Y por supuesto, sin añadir chocolates, jeje.

Harina de algarroba

Harina de algarroba

En próximos capítulos, colgaré recetas de algún bizcocho que ya hemos probado.

¡Espero que os guste!

Texto y fotografías: Ana Sala


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Crema de Perrechicos

En primavera, una de las setas que más queremos “cazar” es ésta, de nombre científico Calocybe gambosa, también llamada seta de San Jorge en castellano, Tullo en gallego, o Perretxiko en vasco.

Concretamente en el norte de España es muy muy codiciada, llegando a pagar hasta 180€ por un kilo de esta seta. Y es que no es para menos… Compacta, espesa y firme; de un color blanquecino precioso, sabor y olor inconfundibles (a harina fresca), se convierte por sí sola en un exquisito manjar.

Calocybe gambosa

Calocybe gambosa

Hace pocas semanas nuestra amiga Marisa nos deleitó con una excelente crema de perrechicos recolectados por la fantástica sierra de Madrid. ¡Quedamos impresionados por su sabor!

Resultó una delicia de cena, y por ello, mis deseos por encontrar esta seta se acentuaron considerablemente. Un día y medio después de aquella inolvidable cata, los prados maravillosos de la senda de Rascafría, cerca del embalse de Pinilla del Valle, nos ofrecieron unos preciosos ejemplares. Me los regalaron, y nada más llegar a Alicante, y con el permiso de tan maravillosa anfitriona, me puse manos a la obra para cocinar estas suculentas setas.

Para 2 personas:

  • 200 gr de setas Calocybe gambosa
  • ½ cebolla
  • 200 cl de caldo de pollo
  • 70-80 gr de pollo hervido
  • 100 ml de nata líquida para cocinar
  • Orégano
  • 2-3 hebras de azafrán
  • Aceite de oliva virgen extra y sal
Ingredientes

Ingredientes

Picamos la cebolla y trocemos las setas. Pochamos la cebolla en aceite de oliva, y antes de que dore, añadimos las setas y sofreímos todo hasta que éstas suelten el agua.

Agregamos el pollo picado (nosotros aprovechamos el pollo con el que hicimos el caldo), el caldo y sal, y cocemos durante unos 20 minutos más o menos.

Pasado ese tiempo incorporamos la nata, el orégano y el azafrán, removemos un par de minutos y por último lo pasamos por la batidora.

Podéis adornar la crema de setas con algo más de orégano y azafrán para un resultado, además de sabroso, más bonito.

¡Sencillo y buenísimo!

4.Crema de Perrechicos_portada

Texto: Ana Sala

Fotografías: Ana Sala y Antonio Valero (ejemplares de Calocybe gambosa)


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Encuentro grupo FUNGUS en la sierra madrileña (Mayo/2015)

Definición de la palabra “Encantamiento”: Seducción de alguien o algo mediante atractivos naturales. Hechizo. Fascinación. Embrujo. Éxtasis….

¿Quién no se ha dejado atrapar alguna vez por la magia de un maravilloso encantamiento? Así nos sentimos todavía. Encantados por el embrujo de la sierra madrileña.

A mi particularmente, me resulta imposible salir de este conjuro por el que me siento, aún, atraída. Me pellizco, y nada…Refresco mi cara con agua fría y no funciona… sigo sumergida en esta agradable ensoñación, resultándome imposible despertar. ¿Qué nos ha ocurrido? ¡Mejor os lo cuento!

 

Buitrago del Lozoya, viernes 8 de mayo de 2015

La aventura comenzó el pasado viernes 8 de mayo. Tras mucho tiempo compartiendo nuestras experiencias micológicas en el entretenido grupo FUNGUS de Facebook, algunos de sus miembros decidimos organizar una agradable quedaba para, por fin, poner voz y cara a muchos de sus integrantes. Gracias a Guillermo Martínez y Vicente Sevilla, este encuentro se hacía realidad.

En mi caso, viajando desde Alicante, recorrí 485 km con miles de maripositas revoloteando en mi estómago, plena de ilusión. Otros lo hicieron desde Valladolid, Jaca, Salamanca, Ferrol, Toledo o de pueblos cercanos.

Sin lugar a dudas, la ocasión lo merecía.

Buitrago del Lozoya dista a 74 km de Madrid, y enclavado en plena Sierra de Guadarrama, resultó ser un pueblecito espectacular. Su casco urbano se asienta sobre un promontorio que forma una curva en herradura sobre el río Lozoya, entre los embalses de Riosequillo y Puentes Viejas, haciendo de esta zona uno de los paisajes más bonitos de la Comunidad de Madrid.

Marisa nos esperaba llena de ternura y hospitalidad, y junto a ella sus perritas Dona, Audrey y Mía, unos amores de animalitos. La llegada de Vicente Sevilla, biólogo, profesor de micología, escritor y presentador del programa televisivo “El Encantador de Setas” (entre mil facetas más) era una de las más emocionante para mi. Junto a él, Guillermo Martínez, un sabio hombre de los montes de Valladolid y técnico en evolución del micelio de cualquier especie en las riberas del río Pisuerga y sus aledaños y experto en micología de riberas, autor de varios libros, entre ellos Setas de la ribera del Pisuerga y artista fotógrafo, con su simpática y entrañable mujer , Azucena, a los que tenía grandes deseos de conocer y abrazar; y mi joven gran amigo Javier Marcos Martínez, biólogo y probablemente uno de los mejores micólogos que tiene este país, conocedor de unas cuatro mil especies de hongos, y el que sé que llegará a ser una celebridad de este campo en un futuro no muy lejano.

Abrazos, risas, regalos traídos de Valladolid, excelente comida compuesta por buñuelos de bacalao, exquisita crema de perretxicos (Calocybe gambosa) y bacalao gratinado con Morchellas, todo cocinado por la anfitriona Marisa, y unas buenas copas de vino, dieron rienda suelta a una tertulia que no acababa hasta bien entrada la madrugada del sábado.  

 

Sábado 9 de mayo Buitrago del Lozoya, 09:30 hs

28º de temperatura, 975ms de altitud

Tras pegarnos un desayuno de escándalo en casa de nuestros anfitriones Vicente y Marisa, compuesto por churros recién hechos y café, nos dirigimos al lugar de encuentro, el restaurante Espolón, para recibir a los que faltaban por llegar de varios puntos de la península. Apretones de manos, besos y abrazos llenos de excitación por conocer al fin a increíbles cracks del reino funghi y aficionados (o mejor dicho, profesionales) de la fotografía micológica: Ernesto Hernández Mata y Silvia San Marcelo, Rocío Marugán y su novio Iván (expertos botánicos), Javier Marcos Martínez, Azucena y Guillermo Martínez, Javi Mateos, Mati Setas, Amparo Matilla, Jesús Baz, Armando Lillo, Antonio Valero y su hijo Ángel, Luis Iglesias López, Vicente Sevilla y Marisa, Dani Devesa y una servidora, Ana Sala.

Aún no éramos conscientes de ello, pero lo que para otros sería un sábado cualquiera de un fin de semana de lo más común, para nosotros no lo fue…  

 

Somosierra (salida 91 autovía de Burgos), 10:30 hs

32º de temperatura, 1.200ms de altitud

Nunca imaginé verme rodeada de tanta belleza arbórea. Ya conocía los bosques de roble albar (Quercus petraea), mi árbol favorito, y Somosierra está lleno de ellos… 1.20150509_103000 Pero ni en mis mejores sueños me había visto respaldada por cientos y cientos de avellanos (Corylus avellana) de hasta 15 metros de altitud, con sus copas extendidas de forma irregular y sus troncos ramificados desde la base. Protegiéndonos. Regalándonos un aliento de vida, e invitándonos a crean un mundo de fábula, semejante a un cuento de hadas del que más tarde no querríamos despertar.

Bosque de avellanos

Bosque de avellanos

¡Cuánta belleza! Entre el rumor de las aguas de los arroyos de la Dehesa, el de las Algüeras y el de las Pedrizas, el canto de los pájaros, los revoloteos de nerviosillas mariposas y el olor a tierra cubierta por hojas caídas y avellanas, todos y cada uno caímos cautivos de la inmensidad de la naturaleza. 3.20150509_120005_río En este lugar recóndito de la sierra madrileña, comenzamos a alimentar nuestra alma. Realizamos un placentero paseo donde nos evadimos de los problemas diarios, y la tranquila sensación de la soledad compartida en medio de la naturaleza nos convirtió en un especial grupo de amigos.

4.20150510_120001_paseo5.20150509_190001_paseo6.20150509_150000_paseo

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

¿Setas? ¿Dónde estaban las setas? ¡Aparentemente no había! El suelo no parecía el más propicio en cuestión de humedad, ¡pero nos dio igual! Como buenos aprendices y expertos micófilos, nos gustan las setas desde cualquier punto de vista, fotografiarlas, identificarlas y estudiarlas, y lo que estábamos a punto de presenciar, nos fascinó… Descubrimos especies muy interesantes, y nuevas para muchos:

Peziza badioconfuda cf phyllogena

Peziza badioconfuda cf phyllogena

Adelphella babingtonii

Adelphella babingtonii

Poliporus arcularius

Poliporus arcularius

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Los palitos de madera se convirtieron en los protagonistas. ¡La de setitas preciosas que pueden encontrarse pegados a la madera! ¡Impresionante mundo éste, el de la micología! 10.20150509_120015_palitos Para rematar esta excursión, nuestro salmantino Javi Mateos nos regaló unas estupendas Morchellas deliciosas cogidas en Cuenca unos días atrás. ¡Mmm, qué olor tan maravilloso desprendían!

Morchella deliciosa

Morchella deliciosa

La Acebeda (salida 83 autovía de Burgos), 12:30 hs

32º de temperatura, 1272ms de altitud  

Formado por robles rebollos (Quercus pyrenaica) y avellanos, el bosque de La Acebeda es un pequeño paraíso escondido en el norte de Madrid. El día era caluroso, bastante caluroso, y en esta zona la falta de lluvias semanas atrás tampoco había beneficiado al terreno que pisábamos. Teníamos ganas de encontrar los ansiados rebozuelos (Cantharellus cibarius)… ¡Pero no nos importó no encontrar ninguno! Las condiciones atmosféricas no impidieron que iniciáramos nuestro recorrido entre sendas trazadas por arroyos y árboles centenarios. Encontramos más “cositas”, muy muy interesantes:

Calocera cornea, Amanita rubescens, Caloscypha fulgens, Eriopeziza caesia, Agrocybe praecox, Tarzetta cupularis, Hypotarzetta insignis, Cudoniella clavus, Brunnipila calyculiformi, entre otras.

Cortinarius hinnuleus

Cortinarius hinnuleus

Scutellinia crinita

Scutellinia crinita

Hypotarzetta insignis

Hypotarzetta insignis

Gymnosporangium cf claveriiforme

Gymnosporangium cf claveriiforme

Royoporus badius

Royoporus badius

Helvella acetabulum

Helvella acetabulum

Helvella solitaria

Helvella solitaria

Este lugar de culto resultó ser el epicentro de un terremoto de la más alta magnitud boscosa, un lugar donde muchos encontraron minúsculos hongos, y que para estos genios de la micofotografía, La Acebeda se convirtió en el mismísimo edén. Disfrutamos como enanos entre foto y foto, y entre explicación y explicación. Javier, Marcos, Ernesto, Mati, Vicente, Guillermo… ¡Todos querían compartir sus conocimientos! Eran la generosidad docente en persona.

¡Impresionante verles trabajar!

 

19.SAM_2611_gente     20.20150509_120002_gente

 

 

 

 

 

Y seguíamos sin estar solos…

Insectos, pájaros, mariposas y flores maravillosas seguían rodeándonos…

21.Mariposa

 

 

 

 

 

 

 

 

Al mediodía paramos a comer. Estos amigos no se limitaron a llevar bocatas, ¡qué va! Hubo de todo…Embutidos de Salamanca, tortillas de patatas, botellitas de vino tinto, queso, olivas encurtidas y venao en salsa por cortesía del toledano Armando Lillo, empanada de Buitrago, e incluso pastelitos traídos por Jesús Baz, exquisitos, por cierto. 22.Comiendo20150509_143001 Descansamos un poquito y despedimos La Acebeda para dirigirnos a Canencia, no sin antes realizar una foto de grupo de los asistentes: 23GrupoLaAcebeda Puerto de Canencia, 17:30 hs

30º de temperatura, 1524 ms de altitud

Esta senda botánica y ecológica de primera magnitud, localizada en la vertiente sur de la sierra de Guadarrama, también nos dejó impresionados por su entorno nada más llegar (no se podía tener mejor guía, Vicente Sevilla es fabuloso). Es un lugar brutal. Magnífico. Potente. Captamos su inmensa energía bajo el techo de miles de pinos (Pinus sylvestris) a nuestra izquierda, y el abedular más importante de la comunidad de Madrid, a la derecha. 24.Puerto Canencia Contemplamos maravillados el acebo (Ilex aquifolium) de más de 900 años de antigüedad que habita en estos parajes, y los fabulosos tejos (Taxus), sobre suelo más calizo, con sus troncos gruesos y sus copas de forma piramidal. 25.Tejo Siguiendo el camino que asciende a la montaña, y después atravesando el arroyo, continuamos subiendo, dejando atrás el sonido de nuestras pisadas sobre hojas y más hojas de abedules. Maravillada continúo, recordando la tan espléndida belleza del conjunto. Felices y armónicos, comenzamos a encontrar fascinantes ascomycetes:

Mitrula paludosa

Mitrula paludosa

27.Hypholoma fasciculare

Hypholoma fasciculare

Gyromitra gigas

Gyromitra gigas

Gyromitra esculenta

Gyromitra esculenta

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

En las laderas del río Canencia, bajo las hojas, entre los palos de madera muerta, pegados a troncos, e incluso bajo excrementos de animales…todo servía para localizar una especie nueva. Cualquier recodo escondía algo desconocido para los ojos de algunos de nosotros, y eso no tuvo precio. Vimos narcisos amarillos espectaculares, orquídeas…. ¡Qué majestuosidad de flora!

Aquilegia vulgaris

Aquilegia vulgaris

Narcissus

Narcissus

Orchis morio

Orchis morio

Fue una jornada de locura compartida. Creamos un mundo de sensaciones. Un mundo que creamos ese sábado en que lo diferente era andar erguido, y lo raro era no tumbarse en el barro… Donde lo divertido era observar detenidamente el excremento de un animal, y lo excepcional era no observar hojas y palos que cumplen su ciclo pudriéndose en las riberas. Espacio donde lo inusual era no permanecer atento ante el aleteo de un insecto o mariposa…

Quizás, lo que creamos esa tarde fue cordura dentro de una locura transformada. Locura camuflada bajo el nombre de PASIÓN. No encontramos setas comestibles. “Hoy nos alimentamos de amistad”, como bien dijo Guillermo.

Y así fue. Esa fue nuestra razón de ser, y de vivir. ¡Bendita vida!

Satisfechos, sobre las 20:30 hs dimos por finalizada la excursión. Nos despedimos de la mayoría de participantes, prometiendo vernos pronto en otra quedada, y el resto nos fuimos de cenita a un sitio estupendo, donde degustamos sardinas ahumadas, solomillo, pimientos de padrón, etc… y cayeron como tres o cuatro jarras de cerveza para recuperar las fuerzas perdidas entre montes y sendas.  

 

Domingo 10 de mayo Pinilla del Valle, 12:00 hs

1.093 msnm

Pasando el pueblo Lozoya, y con la vista de los neveros perpetuos de la sierra madrileña al fondo, llegamos a Pinilla del Valle. Su embalse nos sorprendió por su grandiosidad, apacibilidad y armonía. Refugio de gran variedad de aves y peces, disfrutamos de las vistas del lago y nos deleitamos con los sonidos del lugar. Bajo un entorno muy cuidado y respetado, comenzamos a andar la senda que llega hasta Rascafría, siguiendo el cauce del río Lozoya. 33.Embalse de Pinilla Prados verdes. Vegetación abundante. Silencio roto por el murmullo continuo de la corriente del río a nuestro lado. Truchas. Pescadores pacientes convirtiendo la técnica de la pesca en todo un arte bajo la influencia del sedal y una perseverancia inigualables. Entre las praderas, nos recibieron gran cantidad de fresnos y sauces (Salix alba) junto con sus híbridos naturales Salix fragilis. Ambos impresionantes con sus cortezas grises y fisuradas por el transcurrir del tiempo.   34.Sauces

Entre miles de florecillas, preciosas orquídeas encontramos:

Ophris sphegodes

Ophris sphegodes

Y los pastizales y claros boscosos de Rascafría nos regalaron estas especies…

Agrocybe molesta

Agrocybe molesta

Coprinellus disseminatus

Coprinellus disseminatus

Phellinus igniarius en sauce mimbrera

Phellinus igniarius en sauce mimbrera

Encontramos varios Agaricus, alguna Melanoleuca exscissa y por fín, los suculentos Calocybe gambosa (con los que haré la deliciosa crema de perretxicos que me enseñó Marisa):

Melanoleuca exscissa

Melanoleuca exscissa

Calocybe gambosa

Calocybe gambosa

 

 

 

 

 

 

 

 

Sobre las 14:00 hs, y con bocata de jamón serrano en mano, charlar y disfrutar del paisaje fueron los protagonistas. La magia de ese domingo a pleno sol nos acercó entre nosotros aún más que el día anterior. El trabajo de vivir ya estaba realizado, y algunos, como Guillermo, se dejaron llevar como un niño, disfrutando de su razón de “ser”… 41.Guillermo42.GrupoPinilla Volviendo a mi Alicante natal, durante unas cinco horas de viaje, fui consciente de todo lo que me traía de la sierra madrileña. Y no hablo de la Ganoderma lucidum disecada que me regaló Vicente Sevilla, de las Morchellas que me brindó Javi Mateos, o de los 50gr de Calocybe gambosa que me traje de Rascafría. Ni siquiera del ejemplar “Setas de la naturaleza” (edición de 1980) con el que me obsequió Guillermo Martínez y me firmaron de todos los asistentes…

Hablo de la simbiosis experimentada con todos y cada uno de estos grandes amigos que conocí en Buitrago del Lozoya; de los abrazos y muestras de cariño por parte de Marisa (la mejor anfitriona que se puede tener), de las confidencias relatadas en nuestro coche entre camino y camino, de las risas de madrugada con Azucena…

Del olor y color de los paisajes tan bonitos que he tenido el placer de admirar… Me refiero, más que a todo lo material introducido en mi maleta, a saber Valorar la Vida. De las ganas de seguir aprendiendo del maravilloso mundo fungi que tanto nos motiva, que no sólo nos enseña a identificar setas, sino también, a descubrir personas magníficas con unos conocimientos impresionantes.

Caí bajo las redes de ese encantamiento que describía al principio de este relato. No sé a quien echarle la culpa, si a la naturaleza y sus paisajes, o la gente unida por un mismo interés común, pero lo más importante de toda esta locura, es que el embrujo continúe en nosotros por muchos años más…

¡GRACIAS A TODOS!

¡GRACIAS A TODOS!

Texto: Ana Sala Fotografías: Guillermo Martínez, Antonio Valero, Ernesto Hernández, Rocío Marugán. Luis Iglesias y Ana Sala